
Entran a una tienda una mujer con una niña de unos cuatro años.
-Mamá, ¿qué hay que hacer para que no se enamoren de ti?
-¿Cómo? -responde la madre estupefacta, como el resto de las mujeres que están en el establecimiento.
-Sí, que qué hay que hacer para que ningún chico se enamore de ti -insiste la niña con una serena firmeza.
-Es fácil -interviene una de las mujeres-, dile que le amas y que te quieres casar con él.
-Ya te digo, eso es mano de santo -dice otra entre risas.
La niña observa con desdén a las que acaban de hacer los comentarios y vuelve sobre el asunto.
-Dime, mamá, ¿qué tengo que hacer para que no se enamoren de mí?
-Pero, hija, ¿por qué no quieres que se enamoren de ti?
-Porque no quiero tener hijos.
-Tener niños es muy bonito, mi cielo -contesta la madre.
-Vale, ¿pero qué tengo que hacer para que no se enamoren de mí?
Imagen: Lovely, Dakota.