sábado, marzo 24, 2007

M. Imbelecio Delatorre & Bergman & W. Allen

En el que el marqués de Villarejo de la Peñuela quiso burlar a la muerte de una forma ridícula

Don Mateo Alcibíades Gorgojosa, IV marqués de Villarejo de la Peñuela, era un hombre del siglo pasado (o sea, no del pasado, del anterior), práctico y mostachoso a un tiempo. Encontróse un día con la diligente señora de la Guadaña...



Pero don Mateo Alcibíades era precavido y, pasado el primer momento de susto, puso en táctica un plan que tenía fraguado desde hacía muuuuuuchos, muuuuuuuchos segundos; y que fué ponerle un corcho gordo, de los de garrafón, en la punta del instrumento de trabajo de la señá enlutada:





Pero el marqués de Villarejo, hombre leído, práctico, y bigotudo (como muchos hombres en aquel siglo XIX), nunca supo que tenía un defecto congénito: una mutación en el gen AcCo2770 hacía que para él fuesen indistinguibles la guadaña de la horca (aquí en Asturias, pala de dientes), y de otros aperos de labranza. Así que el corcho, que hubiera sido un recurso también ridículo pero con cierta efectividad en el caso de la horca, sirvió de poco con la guadaña.
Por eso la Muerte (téngala Dios en su gloria), no tuvo mayor problema en concluir su trabajo:



nota: no es necesario añadir que el marqués de Villarejo de la Peñuela durante toda su vida había llamado a la Muerte, "la señora de la Horca".

*****

Al genial Imbelecio lo podéis encontrar en:


14 comentarios:

M. Imbelecio Delatorre dijo...

joooo, sintagmi, muuuuchas gracias, no tengo palabras . se me saltan las lágrimas.

gracias, poetisa :) . ¡mi galleguiña favorita :) !!

gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias gracias

Sometimes Inviting Eyes dijo...

Joder (¿aquí se pueden decir tacos?), genial dice, genial es poco para lo que me he reído.

nancicomansi dijo...

raro...raro...raro..

liton dijo...

Es cierto, los tapones sirven para muchas cosas.
Un beso.

India Ning dijo...

Jajajaj! Una gilichorrada muy muy aguda! ;)

Manuel Machuca dijo...

A mí lo que más me ha gustado ha sido el desnudo de Emmanuelle Beart.

Un saludo, sintagmástica.

Juan Cosaco dijo...

Desde luego es una gilichorrada de las mejores que he visto en mi larga vida, jejeje

José Manuel Martínez Sánchez dijo...

Es muy ingenioso, yo tb me he reído.
Saludos.

Juan dijo...

Ingenio y figura hasta la sepultura.
Besiños.

MALEFICABOVARI dijo...

Yo estoy aturdida, un poco... es ud la dama de las mil caras... el viernes se cuelga un texto desgarrador de sensibilidad paranormal, luego va y nos pone un chateo de partirse en dos, y ahora esto... enhorabuena, es ud cómo una revista de esas que se despliegan y aparecen miles de cosas para los ojos, cosas que siempre dicen algo...
bss,

Robin dijo...

Sientan muy bien unas risas antes del sueño.
Geniales gilichorradas, siempre me sorprendes

Un beso.

Helena dijo...

Sintagma in blue, mujer polifacética donde las haya.

Es una aventura entrar en tu blog, una nunca sabe qué es lo que va a encontrar.

Añado las gilichorradas como nuevo término en mi vocabulario. Muy agudo, por cierto.

Felicitaciones in blue.

Landahlauts dijo...

jajaja

La nobleza... que no espabila.

Buen descubrimiento.

Saludos desde Andalucía, Sintagma.

Joss dijo...

A Imbelecio por producir las gilichorradas que parieron al
gran marqués, bigotudo señor...,

...mis aplausos.

DTB