miércoles, julio 07, 2010


GELIDA


Todo empieza en Gelida. Al salir de la escuela,
mientras llega la hora del rosario,
Liberto y una joven condiscípula,
ocultos tras el seto de un huerto de manzanos
exploran por su cuenta, sin que nadie
les haya adoctrindo en tales menesteres,
los gozosos caminos cálidos de sus cuerpos.
Muchos años más tarde sabrán oh impúberes
................................impúdicos
que aquellas sensaciones descubiertas
con las primeras letras tienen nombre
distinto según sea
la hoja que se abre el diccionario:
pecado, el fuego eterno, simplemente sexo.




(Iván Tubau, en Erato bajo la piel del deseo.
Antología de poesía erótica, Ed. Sial, 2010)


Imágenes: El Bosco, La mesa de los siete pecados capitales y Leigh Taylor.

3 comentarios:

Refresco de Luciérnagas dijo...

Hola, ¿alguien podría decirme si me he dejado un diccionario del pecado en este blog?

Lokita dijo...

Claro que sí,
es lo más propio antes del rosario, yo es que no entiendo de esas cosas, pero estoy segura que si tuviera que rezarlo, lo que más me apetecería sería esconderme tras un seto, antes (durante) y después :)
Petonets

Basquiat dijo...

maravilla para los labios este escrito.