martes, septiembre 01, 2009


DESCONECTARSE


Noto tus pasos detrás de mí,
sigues el mecer de mis caderas
por los ajados pasillos de un hotel.
Un laberinto palpita ligero.
Abro la puerta y entras.


Te miro sentado en la cama hablándome.
Sé que tras cada frase tuya existe una mirada,
el dulce desasosiego,
el corazón de la tiniebla.
Intento contestarte sin perder el control.
Todavía no.
Aplazo el abandono;
aún quiero ser yo mía unos instantes.


Se abre el precipicio de tus ojos.
Tus manos se adentran en mi falda.
Estás hermoso.
Te deseo.
Como siempre
o más.

Me dejo llevar por tus besos y te huelo.


Tu aroma se enseñorea de mi cuerpo
y jugamos a jugar,
a reinventarnos,
a adivinarnos detrás de cada gesto.
Es tan fácil estar contigo.
No hay lucha,
nadie quiere ganar.



Cae la tarde y yo, hiedra en ti.


Sólo necesito tu piel para estar viva.
Asirme en un abrazo largo y tendido
mientras me susurras
y me siento diosa de diosas entre tus manos.
Ésas con las que dibujas en mi rostro siluetas
con dedos pincelados
de todos los colores de la ternura.


Me rindo a tus silencios.
Ahogo mi llanto
-sois tan frágiles a veces-
pero estoy flotando entre tus caricias.


Me preguntas qué quiero
y yo no quiero nada,
porque todo lo tengo.
Sólo necesito anudarme a tu cuerpo,
no pensar,
olerte,
sólo olerte lo mismo que una loba.


Plantamos acacias de abismos en la piel estremecida.


Volvemos a jugar.
Las piezas ya dispuestas,
se avecina el jaque.
Mi cuerpo espera ansioso el lance final,
sentirte dentro,
pero no quiero que acabe aún la partida.
No quiero.
No quiero.
Sé que tras el mate te marchas
y no quiero echarte de menos.


Esta vez te vas antes porque dices que vuelves,
pero no volverás
-lo sé-
y te vas a ir antes de tiempo.



Espinas se clavan en las sombras.

Y te fuiste,
vestido de ese otro tú que no me pertenece.


Todo sigue oliendo a ti en tu ausencia.
Estás.
Pero el sueño retoma los caminos hacia el otro mundo,
ése en el que se conjugan verbos sin ti:
almorzar,
                         pagar,
                                coger un taxi,
volar.


Y sigue lloviendo sin pedir permiso.




(de Versos de perra negra, Ed. Sial, 2005)


Imagen: Katarina Sokolova

19 comentarios:

Fernando dijo...

...................lo pondré en crepusculario si me dejas...besos.

Miguelo dijo...

buena entrada, no se q mas decir.
te dejo un beso

Camille Stein dijo...

intuida ausencia
... y el abandono
tiene
este rostro
de palabras
y belleza




... un beso

Eria.. dijo...

Ay... sentirse diosa y quitarse los tacones para bajar del pedestal...

Madame Vaudeville dijo...

Jooo, no sé qué decir... Entrada redondita, para mi gusto, con lluvia, amor, olor, una imagen evocadora y la gransintagma in blue. Qué más se puede pedir? Ah, sí, un individuo así de inspirador que no se vaya...
:)

© Reina dijo...

Bellos versos, amor y ausencia.

Felicidades, como siempre.

:) Reina

atikus dijo...

Después de las vacacione se me había olvidado lo bien que escribes ;)

desde luego que duras son las huidas

bss

NoSurrender dijo...

Mis hoteles, en cambio, no tienen nada de poesía, nada de ternura, nada que estremezca la piel. Sólo canales y canales de televisión y un vaso que lleno de agua para tirar la ceniza en medio de un profundo silencio.

Ay, qué malo es trabajar!

Besos

PSYCOMORO dijo...

Y sigue lloviendo sin pedir permiso; hay palabras que son un conjuro difícil de curar. Cuando logras juntarlas como toca, cedes, te enamoras y sólo puedes pensar en esa frase hasta que el sueño te dobla; te duermes sabiendo que hay cosas irrepetibles. Muchas gracias, bella entrada. Un beso de pasillo.

Anónimo dijo...

Cuánto tiempo sin andar por las puntas de tus versos sensoriales, de tus versos soñados, de la evocación de una sala en la que una piel inesperadamente blanca se refugia tras unos rizos negros... aún espero aquellos versos prometidos.

Mityu, a woman with no importance

Sintagma in Blue dijo...

(si tuvieras un nombre, anónimo, tal vez sería más sencillo hacerte llegar esos poemas...)

;-)

Hernando dijo...

La memoria guarda el olor.
El vacío; el dolor.

Divina nena dijo...

Joder qué entrada, cuanto sentimiento encontrado, qué manera de disponerlos, de transmitirlos. El abandono con el amor parecen no tener nada que ver, y ahí están.
Hace tiempo que no me costaba tragar mientras leía versos...
Me encantó, besos

Alodia dijo...

Como siempre, fascinante. La fuerza y la pasión unidas en la poesía. un beso grande.

Los pasos que no doy dijo...

Alguno de tus versos duele

(K)

Paco Merlo Ansin dijo...

Hola, he estado de vacaciones con mi familia, ha habido muchos excesos, algunas cosas hasta dicen que son pecado, aunque yo no lo creo. Pero ya he vuelto y he dejado algunas fotos más de regalo en mi blog, asin que si te gustan las puedes coger si quieres para tu blog, sin pedírmelas ni nada, que son gratis y asín las ve más gente.
Saludos!

Landahlauts dijo...

Me ha gustado esa espera, ese sentirse suya durante unos instantes a pesar de estar ardiendo y deseando de abandonarse al otro.

Besos, Sintagma.

Ana di Zacco dijo...

Me ha gustado mucho lo de “corazón de la tiniebla”.
Oler como una loba… Ahhh, ellos son menos sensibles a ese sentido del olfato… (dicen que hicieron un experimento con unas camisetas sudadas de hombres y nosequé pasaba con las hormonas de ellas…)
Sí, todo sigue oliendo a él en su ausencia. Pero nos hace sentir diosas, ¿qué más se puede pedir, Sin?

MIZPAH dijo...

Impresionante...
Hay cosas para las que no hace falta pedir permiso (porque ya sabemos la respuesta).
Me ha ENCANTADO!