miércoles, octubre 01, 2008



Una iglesia he concebido con mi voz primordial
que describe distancias.

Mis manos han tocado las razones inversas
de mi tiempo que respira.

El silencio lo es todo cuando aguarda.

Mi pueblo no existe si le canto.
Mi dios sólo existe cuando canto.

Mis manos abiertas convocan las fiestas
de la miseria cerrada donde nada ni nadie.


(Víctor M. Muñoz, Las manos sobre la tierra)



Imagen: Juan Jiménez

14 comentarios:

Basquiat dijo...

este poema ha llegado a un lugar dificil de alcanzar, gracias por ocmpartirlo

Sintagma in Blue dijo...

Es de un maravilloso poeta y amigo muy querido.

Ñoco Le Bolo dijo...

"El silencio lo es todo cuando aguarda"

Y a veces es necesario vivir en el silencio.

Buen poema

Lena dijo...

Ese silencio aguarda y contiene.

Un poeta y un amigo.

Qué suerte, Sintagma.

Gracias por compartir.

Un abrazo

moderato_Dos_josef dijo...

Una frase me llama la atención: "El silencio lo es todo cuando aguarda."... uN saludo!

Alodia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alodia dijo...

Un poema muy sugerente. No conocía a este autor. Gracias.

Madame Vaudeville dijo...

Gracias por compartir esa amistad hecha letras bellas. Besos.

Felipe Sérvulo dijo...

No conocía nada de este poeta. Tienes que decirnos más cosas de el.
Un abrazo.

Los pasos que no doy dijo...

Me encanta, es como de la tierra misma...

Violeta dijo...

Pura, m´encanta la poesia. (La foto també :))

Petons.

Oigres Led Séver dijo...

Qué de terreno arado llevan los pies del dueño de esas manos que crean tales eventos.

Besos.

Neander dijo...

tiene fuerza... aunque mi dios no existe ni siquiera cuando le canto
es más tímido...

IGNACIO dijo...

... Y los ojos en el cielo.