domingo, octubre 28, 2007

DIECISIETE



DIECISIETE. Perdimos la fe en los designios. Las naves cabalgaron derrotas. Me faltan mareas, rosario húmedo que te acerca. Una brújula lanzada al viento recorre la tierra sin nombre. Te busca. Descorchas dunas en mi cuerpo presentido, posees mis rutas secretas, el misterio esclarecido de mis ojos furtivos. Lames mañanas y yo te espero. Tus manos son

ascensores hacia al cielo.




Imagen: Howard Schatz
Cantan: Diego Vasallo y Luis Eduardo Aute


17 comentarios:

CurroClint dijo...

Me evocas tiempos remotos, épocas de viajes al nuevo mundo, a tierra de conquistadores... Besos.

38 grados dijo...

qué aventurero...
un besote y me quedo corto

S (ese) dijo...

Diego sin Mikel gana mucho.
Pero veo (oigo, para ser exactos) que con Luis gana mucho mas.

Petonets.

sstraniera dijo...

que bellas fotos!

Vumte dijo...

Es usted una "hascensorista" de vértigos, entre penumbras y dunas saladas on-line. Por favor, suba o baje,¡ pero no pare que ya me precipitaré en marcha!

Lula Fortune dijo...

Subamos, pues...o bajemos. Besos detenidos eternamente entre dos pisos.

Los pasos que no doy dijo...

El cielo araña, ojo con él¡

Striper dijo...

Que bonito lo de tus manos acensores al cielo.

Striper dijo...

Que bonito lo de tus manos acensores al cielo.

Joss dijo...

No todo está perdido...


DTB

PerSe dijo...

hace mucho que perdi la fe en los designios, creo que fue la unica forma que encontre para hacerme cargo de lo propio... sin repartir culpas en lo ajeno

El buzón de mi casa dijo...

Podría y tal vez debería callar - seria lo prudente en este tablao de palmas ingrávidas que es la blogosfera - no lo haré soy imprudente y además aunque me cuesta horrores me encanta raciocinar con tus textos.

Texto tramposo el de hoy, filigrana concebida para relamerse el cocinero, servida con una muy aburrida canción de una estrella desplomada. Solo se salva "la vajilla" en que va servido.

Aute es tan buen chaval que se presta a todo y a todos, eso le hace grande a él y a veces (en este caso) pequeño a quienes le rodean.

Vaciada mi cabeza, marcho a llenar mi estomago.

Un beso S.in.B.

Mityu dijo...

A veces vengo y encuentro que has derramado tu tarro de esencias.
Delicioso perfume.
Un saludo

Madame Vaudeville dijo...

Geniales canción y poema, que traslada a otras épocas -hasta que llega el ascensor, jeje- y hace que la piel se erice pensando en la piel del otro, del amado en la batalla del amor.
Un saludo, poeta

Gladys Pinilla dijo...

ay que he tenido un susto y es por eso que no les digo nada en unos dias que mi marido que se marcho aora regreso y no se que voy hacer

coco dijo...

Llenando agujeros, tan vacios de todo, como llenas de nada están a veces las manos.

el nombre... dijo...

Ay! Si sus manos fueran ascensores hacia el cielo...¿qué haría yo, que soy merecedora de todos los infiernos? (perdón, es lo primero que se me ocurrió cuando lo leí)

Me fascinaron tus imágenes: la brújula lanzada al viento! cuántas experiencias me traen al recuerdo tus versos, sintagma!

Hoy si que estás in blue!

Besos