sábado, marzo 03, 2007

Cuando vuelve el amor


No te ofendas.
Sé que tu intención es buena, que me resucitas una y otra vez,
que es tu papel
y no hay maldad en tu juego, niño de flechas dulces.
Pero créeme,
no vuelvas a comerme el corazón.







Imagen: Normal

Música: La Cabra Mecánica, Cuando vuelve el amor.

17 comentarios:

India Ning dijo...

Asusta tanto el dolor del corazón... ¿Vale más prevenir que curar en los juegos del amor?

Itoitz dijo...

Sería tonto sacrificar lo importante por lo urgente y devorarme. Además, soy bastante indigesto; acaso te enfermaría. No me comas, León Hambriento...

LOLA GRACIA dijo...

Es que llegala primavera

Leo Zelada Grajeda dijo...

Ironia pura

Alvaro dijo...

No quiero, pero si acariciarselo

Un saludo desde el agua

José Manuel Martínez Sánchez dijo...

El deseo insaciable consume la esperanza de las pasiones.

Chao :)

El detective amaestrado dijo...

Es que luego no hay injertos para curarlo...

Joss dijo...

A ver cómo sale...

DTB

atikus dijo...

con tanto tiburón mmmno se...que peligro!!

Osselin dijo...

Es la falta de amor la que llena los bares, son tus labios para mí un plato de calamares.

Landahlauts dijo...

El niño de las flechas... que a veces dispara sin ton ni son.

Saludos, Pura.

Los pasos que no doy dijo...

La cabra sí que se sabe¡ y no el niñito ese de los... webs¡

(L)

Adulter dijo...

El puto niño con su carcaj!

MALEFICABOVARI dijo...

Una vez que entras en el juego, no hay marcha atrás, no hay un amor estático, ni un amor "tranquilo", el amor cuando llega se come el corazón, las entrañas, las vísceras... se lo come todo, y lo peor, es que en esa consciencia de ello que tenemos, decidimos seguir jugando... Y qué placer...
bss
Male

liton dijo...

Como ocurre con todos los antídotos y vacunas para venenos y enfermedades,
las mejores defensas contra el amor, están hechas de amor.

Besos contagiosos.

LE MOSQUITO dijo...

Hola, Sintagma...
Vengo desde el blog de Osselín, pero podría haberlo hecho desde cualquier otro en el que veo tu apodo con frecuencia.
Aquí ando: escuchando la canción de Diego Vasallo (canción que no conocía) y disfrutando de tus escritos, que se me antojan de carne y hueso.
¿Reproches a Cupido? Póbrecito, qué culpa tendrá él, que no hacemos más que ponerle, una y otra vez, el corazón en bandeja.
Abrazo.

humilde dijo...

....pero entonces que vas a hacer? no vas a dejar arrastrarte por la vorágine del deseo?.... ay, no se, no se.... tengo tantas ganas de volver a girar!....