miércoles, febrero 14, 2007

Alexandre de Fisterra


Siempre me produjo una gran admiración la habilidad de Félix. En el momento culminante, todos callábamos, casi religiosamente, y él respiraba hondo, miraba fijamente a la portería e iniciaba la jugada. Hacía girar su muñeca derecha y el jugador rodaba y rodaba, se paraba de pronto, y la bola era lanzada atravesando un bosque de pies y cabezas hasta coronar su objetivo. Así, entraba en la portería ajena y se producía un estruendo en el bar. Nadie como él sabía colocar un penalty. Nunca un solo fallo. Por eso una moneda determinaba a qué grupo pertenecía. Como un dios por encima del bien y del mal ofrecía su don a cualquiera de los dos equipos.

Muchas tardes conservan aún el sonido de la bolita rodando, de los golpes secos en la madera de los maltrechos jugadores de pinturas ajadas y el olor de aquella grasa negra que indefectiblemente acababa en mis manos porque tomaba el extremo equivocado. En mi defensa sólo puedo decir que las chicas jugábamos poco porque no se consideraba muy femenino y sin entrenamiento adecuado, ya se sabe que no se puede alcanzar la gloria.



A Alexandre de Fisterra, in memoriam


Imagen: Luíña

17 comentarios:

pazzos dijo...

No se hizo el futbolín para los zurdos. Pero si vas a sacar la bola como la chica del Cartero y Pablo Neruda me apunto a la partida.

Sebastián dijo...

Magnífica entrada, Sintagma in Blue. Qué detalle por tu parte. Esta noche, Osselin y tú estáis "sembraos". El pianista de mi grupo CinemaQuasar, José Muñoz, es un figura del futbolín de los que hicieron época ("clavaíco" al personaje de tu relato). Ayer me acordé de él cuando me enteré de lo de Fisterra. ¡Ahora mismo le voy a enviar tu entrada!

El detective amaestrado dijo...

Chámanse ferriños, penso...
El sonido de la bola golpeando contra la parte de atrás de la portería contraria era el sonido del triunfo, de la felicidad plena...

Itoitz dijo...

Has devuelto a mi memoria aquellas tardes de verano de mi adolescencia, trampeando la partida para que la bola no dejara nunca de rodar sobre el cajón de madera...

atikus dijo...

Mi pareja de futbolín erauna chica y no veas como juega!!...no es todo fuerza

jo que ganas de jugar una partida, gracias por el post,

besos

Javier López Clemente dijo...

Siempre fui tan torpe jugando al futbolín que, a veces, ni siquiera lo compensaba con mis subidas por la banda derecha del campo de fútbol de tierra y guijarros dónde también apostábamos nuestro honor.

Salu2 Córneos.

La foto es una declaración de la tensión competitiva. Excelente.

Landahlauts dijo...

La fregona y el futbolín: los dos inventos que España a dado a la Humanidad.

Aunque... a mi me gustaba el futbolín: en el chiringuito, en bañador, después de comer...

¡Qué divertido era!!

Hôichi dijo...

nos han pasado muchas cosas en los futbolines, entre otras, ha pasado la vida

besicos

Z... dijo...

ustedes le llaman futbolín a lo que los argentinos llamamos metegol. un juego es un juego, importa poco si metes goles o no. me quedo con el nombre que le dan ustedes y con lo que pinta tu relato.

Vumte dijo...

En el futbol era el último en der escogido, debería decir ofrecido, por los capitanes..."quédatelo tú-...- no quédatelo tú...que no que tú".

En el futbolín descubrí que la energía sin control no mete goles.

mandarina azul dijo...

Hala, ya me has puesto nostálgica...

Alba dijo...

Record de vueltas consecutivas de los jugadores y de la barra, hasta el momento que alguien me dijo que eso no se podía hacer, y nunca más meti ningún gol. No es justo, jo. A propósito, casi no quedan futbolines en los bares.

Besos desde el agua.

liton dijo...

Para mí lo más importante era alejarme del fubolín lo suficiente, como para que la barra del adversario, en un vaivén furioso, no viniera empotrarse en mis ingles....
Bueno...estaba eso y no meter goles en mi propia portería....

Besos con sabor a nostalgia y quintos de cerveza.

India Ning dijo...

Birras, colegas, otras hierbas y mucho futbolín... ¡qué tiempos aquellos, y todo gracias a este buen hombre!

q.e.p.d.

nancicomansi dijo...

Rrrrrrclac! clac!cataclac! me encanta el sonido de la bolita rodando y chocando contra las paredes del futbol´çin, aunque el deporte, ni de "broma", sea lo mio...

humilde dijo...

....que gran perdida de un gran desconocido.... :(

LOLA GRACIA dijo...

Eres una maestra de la descripción...y de los homenajes (te he dejado un mail en la dirección de g mail con material del ciclo (el folleto) Un beso