sábado, noviembre 04, 2006

ciber-ingeniero



Abro el portátil con parsimonia. Hoy el cielo se presenta gris, y parece que hace más frío que en los últimos días. Le doy vueltas a la cabeza acerca de qué colgar en el blog. Poemas, música, historias curiosas... No sé por cuál decidirme, así que simplemente repaso las entradas anteriores, leo los comentarios y me decido a contestarlos. Entonces, un mensaje advierte que hay un error pero que el ingeniero está intentando solucionar el problema. Me pongo a imaginar cómo puede ser ese ingeniero de blogs y me pregunto por qué a todos mis amigos les va bien su blog y, justo a mí, no. (¿Será un complot?) Pienso en el pobre ingeniero que tiene que estar un sábado entero arreglando blogs, como si en los blogs se dijese algo con urgencia o nos sacase de algún apuro aparte de airear nuestra pequeña dosis de vanidad. Qué puede importar un post más o menos, un día sin blog o una semana o un mes, como para que alguien se moleste en resparar vaya usted a saber qué cosa de esas misteriosas que tiene la ciencia. Y así, voy todo el día verificando si ya funciona mi blog si ya podré poner al fin la entrada y, ya casi acabándose el día, ¡¡oh, cielos!! vuelve de nuevo a funcionar (imagino que gracias al buen hacer de mi ciberamigo ingeniero) y me invade una inusitada alegría interior. De pronto vuelvo a estar frente al post en blanco... Y, ahora la gran pregunta es: ¿de qué hablo yo?


Imagen: mi ingeniero al volante de su coche al regresar de su casa tras un arduo día de trabajo.

8 comentarios:

El detective amaestrado dijo...

Pues fíjate como me siento yo con lo que me ha pasado, la sensación de estafa...¿son sueños míos o blogger va cada día peor?

recomenzar dijo...

Me ha costado entrar en tus respuestas...pero aqui estoy. Saludos para tí.

Rafael Arjona dijo...

Yo al ciber ingeniero lo veo más como el personaje de Robert de Niro en Brazil de Terry Gillian. Por si no has visto la peli:
En un futurista estado totalitario y superburocratizado este personaje, vestido como un comando, se cuela en las casas, repara las averías y desaparece desafiando a la ley, que lo considera una especie de terrosrista por saltarse la burocracia imperante.

La pregunta del detective no la puedo responder, porque llevo poco tiempo y todavia no he tenido problemas.

Gracias por la visita, y la información sobre el Saimán. Saludos.

Sintagma in blue dijo...

Detective, ahora procuro guardar los post en word antes de editarlos, por si acaso.


Sí, Rafael, me encanta esa película, pero es que puestos a imaginar, me he buscado un ingeniero ideal ;-)

Un saludo para ti, recomenzar.

hera dijo...

A mí también me pasó, la semana pasada, el ingeniero esatba revisando no se que y nada podia colgarse ni descolgarse.
Pero en mi caso debo decir que lo vuelvo loco, con mis practicas y reediciones, asi que vengo a aquellos más tranquilos ....
Tu ingeniero tienen buen aspecto, :-)), seguro que inspirandote en suustravesuras informáticas colgaras un precioso post.
un saludo

Los pasos que no doy dijo...

sísísí... muy buen aspecto, sí señor¡Ese tipo de ingenieros debería ser patrimonio de la humanidad No sé, es una idea...

LOLA GRACIA dijo...

Yo he perdido más de un texto, así que hago lo que Pura. En fin, tam`poco se pierde tanto, ja,ja.
Me imaginio al ingeniero como a Hommer Simpson. Todo el día pegado al teclao y comiendo donuts.

liton dijo...

Los ingenieros de los blogs son de piernas cortas y arqueadas y ojos saltones tras las gafas de culo de botella. Tienen párpados caidos y dientes prominentes. Ese trabajo lo sulen desempeñar los japoneses más feos. Sintagma, no sé quien te ha dado esa foto pero es falsa.