miércoles, octubre 14, 2009

DOS



DOS. Dame. Dame la humedad de mis manos. Mis dedos aprisionan tu voz en un gemido. Te reclaman. Dame luz para mis manos. Mis ojos poseen tu noche. Lúbrica luz. Noche deseada. Dame fuego que transgreda pactos. Tú hablas y yo respondo silencios. Todos permanecen ajenos a ti. Y a mí. Mi cuerpo traspasa mares y me quemo por

dentro.






11 comentarios:

Camille Stein dijo...

el fuego
árbol
de humedad
a pesar
de las ramas
del silencio


bicos

Refresco de Luciérnagas dijo...

ismos

El éxodo dijo...

Quema tanto el agua que se escapa entre los dedos, que parece sílice ardiendo.

Abrazos.

Belén dijo...

Muchas veces nos erosionamos sin fin en aguas que ni tan siquiera nos pertenece...

Besicos

J.R. dijo...

Te daré la humedad
y el fuego eterno
la voz y la palabra
te daré la tierra.
Te daré el agua
el fuego la tierra
y el aire -la palabra-.
Los cuatro elementos y
la Pneuma el alma.

J.R.

Ñoco Le Bolo dijo...


… con la mirada atenta…

Te doy...

... un bico desde CR & LMA
____________________________

Francisco Cenamor dijo...

Querida Pura, aprovechando nuestro encuentro, haré un breve comentario de tu red de blogs en el mío, el Blog literario Asamblea de palabras, así mis lectores y lectoras se acercarán por los tuyos. Ah, será el viernes 23 de octubre.
Un saludo.

Refresco de Luciérnagas dijo...

Númedos húmeros

Landahlauts dijo...

Tus palabras...y esa canción... hacia siglos que no la escuchaba. Una maravilla.

Graciñas e muitos bicos!

MIZPAH dijo...

Mágico!!!

jjadde, seda roja de Gor dijo...

He admirado y leido con deleite tu poesia,que me identifica mucho....


un beso, feliz de econtrar tu rincon...


un beso.